ROMANOS

El poder transformador de la gracia.

La carta del apóstol Pablo a los Romanos ocupa un lugar singular en el canon de las Sagradas Escrituras. No existe otro libro que haya tenido una influencia mayor en el desarrollo de la fe cristiana a lo largo de la historia de la iglesia que esta carta excepcional. Lo que Hace a Romanos único entre los 66 libros de la Biblia, es la forma sistemática y organizada en la que desarrolla  la doctrina de la salvación.

 

Propósito De la Epístola.

El apóstol escribió la epístola a los romanos alrededor del año 58 de la era cristiana, unos 27 años después de la muerte de Cristo. La carta fue escrita desde Corinto, donde Pablo pasó un período de tres meses (Hecho 20: 1-3. Estaba planeando realizar un viaje hacia el este, a Jerusalén, con propósitos filantrópicos (15: 25-28), y que hizo enviar la carta a la iglesia de Roma antes de partir en su misión.

Es evidente que la iglesia en Roma estaba formada por judíos y gentiles, posiblemente con una mayoría gentil, como pareciera sugerir la carta. Pablo tenía planes de visitar la Iglesia de Roma de paso en su anticipado viaje a España (15:24, 28), con la intención de hacer a esta iglesia el centro de operaciones en su nueva proyección misionera.

Él comienza la carta citando "Las Santas Escrituras" (1:2), evidencia que el apóstol quería que los romano en Roma comprendiesen que su evangelio no fuera una novedad, algo de creación reciente, sino más bien lo que los profetas ya habían anunciado muchos siglos antes. Su autoridad eran las Escrituras. Lo que él enseñaba, no era ningún tipo de "nueva teoría." Si parecía novedoso para algunos, era porque conocía mejor las tradiciones de los anciano Que las Escrituras.

 

UN Vistazo General.

Aun cuando vamos a estudiar algunas porciones de esta carta con cierta detención, su comprensión se va a facilitar si tenemos una idea general de su contenido. No cabe duda de que antes escribir la carta, el apóstol la bosquejo cuidadosamente, ya que de principio a fin exhibe una progresión y una lógica asombrosa. Podemos dividir la carta en ocho sesiones principales.

1. Introducción y saludo (1: 1-15). En conformidad con la costumbre de aquellos tiempos, cuando la carta se "firmaban" al principio en vez de al final como lo hacemos hoy, el apóstol comienza dando su nombre. A diferencia de las carta de aquel  tiempo, Pablo aprovecha la oportunidad para anunciar su propósito (recién en el versículo seis llega a los saludos), y le dice que les va a escribir acerca del evangelio, Que Se Encuentra en las Escrituras, y que es acerca del Señor Jesucristo.

2. El tema de una cápsula (1: 16, 17). Estos versículos contiene en forma de resumen, bien apretado, lo que va a ser el tema de toda carta: el Evangelio revela "la justicia de Dios." Ninguna justicia humana puede ser suficiente para reconciliar al hombre con Dios. Este tema, la justicia de Dios es el tema que corre como una hebra de oro a través de los 16 capítulos de la epístolas.

3. Un análisis de la depravación humana (número 1:18-3:20). Antes del presentar la buena nueva de salvación, dedica una extensa sesión para analizar la situación desesperada del hombre, quien se encuentra depravado y totalmente desprovisto de justicia. Esto se aplica a todos tanto a gentiles como a judíos. No hay justo; todo el mundo es culpable delante de Dios; no hay excusa, y nadie puede hacer nada para salir del abismo en el que se encuentra.

4. La provisión divina para la necesidad  humana (3:21-5:21. Esta sesión presenta la solución divina para el dilema humano. Cristo ha provisto la justicia que el hombre necesita. Este párrafo contiene la presentación mas suprime y gloriosa del evangelio en toda la Escritura, donde Pablo expone con trazos magistrales lo que Dios ha hecho para rescatar al ser humano. La cruz resuelve el problema de la justicia de Dios y de la injusticia del hombre. Luego ilustra, con ejemplos bien conocidos del antiguo testamento, como opera en la práctica el plan de Dios.

5. Alcances mayores de la salvación (6:1-8: 39. El apóstol muestra aquí que el Evangelio no sólo ofrece la respuesta para el problema de la culpa y la condenación en la cual se encuentra el hombre. Es además el poder de Dios para elevarlo de la profundidad  de la degradación y renovarlo otra vez conforme a la imagen divina. Si bien es cierto que la lucha no termina en esta vida, el cristiano puede avanzar confiado y seguro en la gracia transformadora de Dios.

6. Israel y el Evangelio (9:1-11: 36. Esta sección, que algunos consideran una digresión innecesaria, en realidad trata de explicar la situación de Israel, el pueblo elegido de Dios, a la luz del ministerio de Cristo. ¿Es su pueblo todavía o ha sido rechazado definitivamente? ¿Tiene Israel todavía un lugar en los propósitos de Dios, de este lado de la cruz? ¿Por qué fracasó este pueblo elegido?

7. Ética cristiana (12:1-15:33. Después de presentar en forma sublime la necesidad del hombre y la obra salvadora de Dios, el apóstol lleva todo al terreno de la práctica. Hace claro cómo debe vivir quien ha aceptado la gracia de Dios, por qué la ética, la conducta, es afectada  inevitablemente por lo que se cree. La ética sigue a la teología. "El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo" (1 Juan. 2:6). Deben observarse un cambio.

8. Conclusión (16: 1-27). El apóstol se despide enviando saludo a una larga lista de personas, Hombres y Mujeres, que Trabajaban para el Señor, personas que él había conocido en sus viajes misioneros previos, pero que en eso momento se radicaban en Roma.

Si quisiéramos presentar el contenido del libro en forma bosquejada, podíamos hacerlo de la siguiente manera:

 

l   1:1-15 Prólogo; introducción; saludos

II  1:16,17 Tema-la justicia de Dios

III 1:18-3:20 "No hay justo"-necesidad de justicia

IV 3:21-5:21 Justificación por la fe-justicia imputada

V  6,7,8 Santificación - justicia impartida

VI 9,10,11 Israel y el Evangelio-justicia rechazada

VII 12,13,14,15 Ética cristiana dio justicia demostrada

VIII 16 Epílogo; saludos y exhortaciones finales

 

En el mismo bosquejo de esta carta singular y la secuencia de los temas, se encuentra una progresión y una lógica que nos enseña principios valiosos aún antes de comenzar a estudiar en detalle su contenido. El libro de romanos escrito por inspiración divina, es la obra maestra del apóstol Pablo, y un tesoro de valor inestimable para iglesia cristiana. Avancemos en su estudio con humildad y oración, rogando que el poder transformador de la gracia de Dios toque también nuestro corazón.