El significado bíblico de la palabra alma


A la luz de los idiomas bíblicos originales

Cuando analizamos el término alma a la luz de los diccionarios de hebreo y griego definitivamente encontramos varios puntos en común de los cuales se desprende una gran verdad:

1. El alma no es un ente separado del cuerpo o que este dentro del cuerpo, el alma es en realidad la unión del cuerpo y el aliento de vida o espíritu.

Otra gran verdad que se obtiene de analizar la palabra alma a partir del idioma original tanto en griego como en hebreo es que:

2. El alma no es inmortal

Si, efectivamente, el pensamiento de un alma inmortal no se puede fundamentar en la Biblia. La palabra de Dios nunca afirma tal cosa, la idea de un alma inmortal capaz de vivir fuera del cuerpo es una enseñanza heredada del paganismo antiguo, posteriormente introducido en el sistema filosófico griego y gradualmente infiltrado en el cristianismo como parte de la apostasía anunciada por los apóstoles y por el mismo señor Jesús.

A continuación vamos a comparar los significados que señalan dos diccionarios uno de teología protestante y otro de teología adventista para observar la congruencia y similitud o mejor dicho la igualdad de definición que ambos le dan a la palabra alma.

Comenzamos analizando nuestro primer postulado:

EL ALMA NO ES UN ENTE SEPARADO DEL CUERPO O QUE ESTE DENTRO DEL CUERPO, EL ALMA ES EN REALIDAD LA UNIÓN DEL CUERPO Y EL ALIENTO DE VIDA O ESPÍRITU.

A la luz del Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, Nelson, Wilton M., (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998. La nefesh (alma en hebreo) no es algo distinto del cuerpo que baja al SEOL, sino el ser humano total (Sal 16.10; 30.3). A los habitantes del Seol no se les llama «almas» ni espíritus, sino «muertos» (refaim en Sal 88.10; metim en Is 26.14, 19)... Psyje griego (como nefesh) significa a veces «ser viviente», y puede referirse a un animal (Ap 16.3, «ser vivo») o a una persona (Ro 13.1, «persona»; cf. la forma plural en Hch 7.14; 27.37). Con el pronombre posesivo, psyje puede significar también «yo mismo» (Mt 12.18; Jn 12.27, «mi alma»).Sería muy aventurado interpretar 1 Ts 5.23 como una enseñanza de la tricotomía griega (cf. Heb 4.12); es más bien una manera de subrayar la totalidad de la persona («todo vuestro ser») como objeto de la santificación (cf. Dt 6.4; Mc 12.30). A la luz del diccionario bíblico adventista: Cuando se usa en este sentido, nefesh no es una parte de la persona; es la persona y, en muchos casos, se traduce como "persona" (Gn. 14:21; Ex. 16:16; Lv. 11:43, 44; Dt. 10:22; etc; cf Sal. 3:2, literalmente "de mi nefesh ") o alguna forma que incluya la idea de "sí mismo" (Job 32:2; Is. 46:2; Jer. 37:9; etc.). Por otro lado, expresiones como "mi alma", "tu alma", "su alma", etc., generalmente son formas de los pronombres "yo", "mi", "tú", etc. (Gn. 12:13; Lv. 16:29, 31; Jos. 23:11, 14; Sal. 25:20; Jer. 20:13; etc.)... En el NT el uso de la palabra griega psuje es similar al de nefesh en el AT: es tanto la vida animal como la vida humana (Ap. 16:3). En la RVR se ha traducido 32 veces sencillamente por "vida" o "vidas" (Mt. 6:25; 16:25; Lc. 12:22, 23; etc.). En algunos casos se la usa para indicar "personas" (Hch. 2:41, 42; 7:14; Ro. 2:9; 1 P. 3:20; etc.). En otros casos se refiere a las emociones (Mr. 14:34; Lc. 2:35), a la mente (Hch. 14:2, 22; Fil. 1:27) o al corazón (Ef. 6:6). En otras palabras la definición más concreta de alma es vida, o ser vivo. Alma es el ser humano en su totalidad aunque también se refiere a las emociones.

Observemos: A la luz del Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, Nelson, Wilton M., (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

ALMA Término que en el Antiguo Testamento es traducción común del sustantivo hebreo nefesh, que a su vez se deriva del verbo nafash (respirar, rehacerse). Aparece unas 755 veces en el Antiguo Testamento con significados muy variados.

Tal vez el sentido original de nefesh haya sido «garganta» (canal de la respiración) o «cuello», como el acadio napishtu, pues este sentido se conserva en el Antiguo Testamento en textos como Sal 69.1 y Jon 2.7. De allí viene el sentido de «soplo» de vida (ESPÍRITU), como en Job 41.21 («aliento», RV). Así, en hebreo, morir se expresa muchas veces por «exhalar la nefesh» (Jer 15.9, BJ). Puesto que la respiración es señal de vida, el alma («soplo») se considera como el principio de la vida (Gn 35.18).

Además, «hacer volver la nefesh» significa hacer revivir (1 R 17.21s); salvar la nefesh de una persona es salvar su vida (Sal 72.13s). La nefesh («vida») de la carne está en la SANGRE (Lv 17.11). En un sentido más amplio, nefesh puede definir a un ser vivo en la totalidad de su existencia, sea animal (Gn 1.20, 21, 24; «seres») o ser humano (Éx 1.5; «personas»)...

En el Nuevo Testamento «alma» es la traducción común del griego psyje que a su vez deriva del verbo psyjo («soplar»), y aparece más o menos cien veces. Psyje (como nefesh) significa a veces «ser viviente», y puede referirse a un animal (Ap 16.3, «ser vivo») o a una persona (Ro 13.1, «persona»; cf. la forma plural en Hch 7.14; 27.37).

Con el pronombre posesivo, psyje puede significar también «yo mismo» (Mt 12.18; Jn 12.27, «mi alma»).

A la luz del diccionario bíblico adventista: Alma (heb. generalmente nefesh, "aliento", "persona", "vida", "emociones", "apetitos" [del verbo nâfash, "respirar"];gr.psuje, "aliento", "vida", "principio de vida", "criatura viviente", "persona", "sentimientos", "afectos"). Los términos así traducidos tienen diversos significados. La primera vez que aparece (Gn. 2:7), nefesh designa al hombre, quien llegó a la existencia cuando la divina chispa de vida tocó y animó su cuerpo físico formado del polvo de la tierra.

En forma similar, una nueva alma llega a existir cada vez que nace un niño; cada "alma" llega a ser una nueva unidad de vida, singularmente diferente y separada de todas las otras formas similares...
En el NT el uso de la palabra griega psuje es similar al de nefesh en el AT: es tanto la vida animal como la vida humana (Ap. 16:3). En la RVR se ha traducido 32 veces sencillamente por "vida" o "vidas" (Mt. 6:25; 16:25; Lc. 12:22, 23; etc.).

En algunos casos se la usa para indicar "personas" (Hch. 2:41, 42; 7:14; Ro. 2:9; 1 P. 3:20; etc.). En otros casos se refiere a las emociones (Mr. 14:34; Lc. 2:35), a la mente (Hch. 14:2, 22; Fil. 1:27) o al corazón (Ef. 6:6).

Nuevamente recalcamos que de la lectura de ambos diccionarios se desprende que el significado que más se aproxima al término alma es vida o ser vivo en su totalidad, nunca se concibe al alma como un algo que esta dentro del hombre sino al mismo hombre en su integridad.

Observemos algo más:

· Salmos 25:20 Guarda mi alma, y líbrame; No sea yo avergonzado, porque en ti confié.

Nótese que en este versículo se puede sustituir la palabra alma por vida. En lugar de decir Guarda mi alma se podría traducir Guarda mi vida. Lo mismo sucede con el siguiente versículo:

· Salmos 34:22 Jehová redime el alma de sus siervos, Y no serán condenados cuantos en él confían.

También en este caso podríamos traducir correctamente la frase Jehová redime el alma de sus siervos por Jehová redime la vida de sus siervosy realmente podríamos hacer lo mismo en una gran cantidad de textos bíblicos más. Ahora comprobemos la veracidad de nuestro segundo postulado a la luz de los dos diccionarios:

EL ALMA NO ES INMORTAL A la luz del Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, Nelson, Wilton M., (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

En contraste con el pensamiento filosófico griego (p. ej., Platón), es notable que el Antiguo Testamento jamás habla de la inmortalidad del alma. Al contrario, se dice que la nefesh muere (Nm 23.10; Jue 16.30, donde nefesh se traduce «yo») A la luz del diccionario bíblico adventista:

En Nm. 31:19 se dice que el nefesh (traducido "persona") puede ser muerto, y en Jue. 16:30 (traducido "yo") el nefesh muere.

Querido lector, no existe necesidad de agregar un comentario adicional a lo que acabas de leer. Es un hecho que ambos diccionarios reconocen que en la Biblia no se enseña que el alma sea inmortal. Las sagradas escrituras son muy claras tanto en el nuevo como en el viejo testamento cuando se hace referencia a la condición mortal del alma. Comprobémoslo:

· Ezequiel 18:4,20 He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá... El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.

·Mateo 10:28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

Cuando nuestro mismo señor Jesucristo afirma en forma tan clara que el alma puede ser destruida en el infierno y el profeta Ezequiel a su vez asevera patentemente que el alma que pecare esa morirá no creo que podamos, de manera alguna pensar lo contrario. A menos, que no queramos aceptar el claro testimonio de las sagradas escrituras.

 

 

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