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  1. Tu camino oh Dios, está en el santuario. En el santuario encontramos el camino para llegar al mismo trono de Dios. Y en este seminario vamos a estudiar el trono de Dios, representado en ese santuario.

El santuario tenía tres divisiones básicas.

. Allí se encontraban el altar del sacrificio

El lavacro, la fuente de agua.

Luego venía la parte llamada el Lugar Santo

 

 

Finalmente, el Lugar Santísimo.

donde había solamente un mueble, el arca del pacto.

Cuando comparamos esto con el plan de salvación, nos damos cuenta que esas tres divisiones del santuario, las tres partes de las cuales estaba compuesto, nos hablan de la obra de Cristo en tres fases para nuestra salvación.

  1. Luego viene la parte llamada el Lugar Santo, y ese es el próximo paso en la vida cristiana.

 

  1. Los panes de la proposición, que representan la Palabra de Dios. Santificados por la Palabra.
  2. Luego el altar del incienso que representa la oración. La intercesión de Cristo en nuestro favor. Ese altar, que tenía 4 cuernos, representando el poder sin límite de Cristo, para llenarnos con la fuerza de vivir una vida santa para Él. Y ese poder se obtiene en el altar de la oración. Es justamente en el altar del incienso donde recibimos el poder para vivir una vida santificada.
  3. Y el tercer elemento de nuestra santificación es el candelabro, que representa el Espíritu Santo.

Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Son los tres elementos tangibles, visibles en nuestra vida, que nos llevan a la santificación.

  1. Y con eso entonces llegamos detrás del velo. En el Lugar Santísimo. Hoy en día le llamamos a la tierra de Palestina, la tierra santa. Pero si Palestina era santa, era porque era la tierra en la cual estaba la ciudad santa. La ciudad de David, la ciudad del Rey de reyes, la ciudad de Sión. Jerusalén se le llama en la Biblia la ciudad santa. Sin Jerusalén Palestina no sería santa. Pero entrando un poco más adentro todavía, Israel es tierra santa porque en ella estaba Jerusalén, que es la ciudad santa de Dios. Pero en Jerusalén, Jerusalén no sería ciudad santa, de no estar en ella el monte santo. El monte santo es lo que hacía santa la ciudad de Jerusalén. El monte de Sión. El monte de Dios. Así se le llama en la Biblia. El monte santo. Pero, ¿por qué era santo el monte santo? Porque sobre ese monte estaba construido el templo de Dios, el santuario de Dios en esta Tierra. Así que Israel era santa porque estaba en ella Jerusalén, la ciudad santa. Jerusalén era santa porque estaba en ella el monte santo. Y el monte era santo porque en este monte estaba el templo de Dios, que es santo, su santuario.

¿Y por qué era santa el arca del pacto? ¿Por qué era algo tan sagrado? Porque dentro del arca del pacto se encontraba la santa ley de Dios. Imagínense. Todo es santo por la ley de Dios que es santa.

Vamos a leerlo en el libro de Exo. 25, allí están las instrucciones de como debía construirse el arca del pacto. Versículo 10-22, dice allí:

 

 

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Maranata