LA PACIENCIA DE LOS SANTOS (vv. 12-13) “Los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.  Este pasaje es importante porque describe las características de aquellos que se oponen a la bestia.  Ellos han decidido obedecer a Dios antes que los dictámenes de los hombres.  Al igual que Jesús ellos deciden ser fieles, como su Maestro se mantuvo fiel al plan trazado. Luego de terminar con la proclamación de los 3 ángeles, Dios muestra al pueblo que está ahora predicando “a toda nación y lengua y pueblo” este precioso mensaje.  No cabe la menor duda.  “Aquí están”, aquellos que la profecía señala como el Remanente.  “Aquí están” exaltando los mandamientos de Dios.  “Aquí están”, mostrando a todos el Sábado de Jehová. “Aquí están”, diciendo valientemente al mundo que Cristo se acerca.  Aquí están los Adventistas del Séptimo Día con el mensaje final de Dios para el mundo. * La Iglesia Remanente Aquí está la paciencia de  los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús (14:12). A los que insisten que los mandamientos no pueden ser guardados; Dios les está diciendo:  “Aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.  Porque la divina ley del Todopoderoso no puede observarse sin “la fe de Jesús”.  Esta  es una fe especial, la fe que se agarra de Cristo, que depende de su gracia.  Es la fe que nos viste con el manto de justicia de Cristo.  Es la fe que nos da poder para resistir al mal.  Dios quiere que todos los profesos hijos suyos vean la correcta combinación: “los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”

Una Clase Especial Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe:  Bienaventurados los muertos que de aquí adelante mueren en el Señor.  Sí, dice el Espíritu, que descansarán de  sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen (14:13).  La razón por la cual son llamados bienaventurados los que mueren, es porque “descansarán”.  Cuando el conflicto final se desarrolle muchos tendrán que padecer.  Los que mueran se ahorrarán pasar por todo ese proceso. Este verso  tiene un significado muy especial.  Es una bienaventuranza que va hacia los muertos.  Pero no a todos los muertos.  Ni siquiera a todos los que han muerto en Cristo.  Va dirigida a  los que han muerto “de aquí en adelante”.  Está hablando de un tiempo específico.  No puede ser meramente el tiempo de Juan, pues entonces, ¿qué será de los que murieron antes de él?  Obviamente, el contexto nos lleva a los que han muerto “en el Señor” después del 1844, año en que se comenzó a predicar de lleno “el mensaje del tercer ángel”.  Esto nos lleva a estudiar Daniel 12:2:  “ Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados; unos para vida eterna y otros para vergüenza y confusión perpetuas.”  Tenemos que mirar el texto nuevamente.  Está hablando de una resurrección donde hay buenos y malos,  No se puede referir la 1ra. resurrección que se ha de verificar cuando Jesús regrese, puesto que en esa sólo resucitarán “los muertos en Cristo” (1 Tesalonicenses 4:16).  Tampoco puede referirse a la segunda resurrección, la cual está formada por “los otros muertos” que se han de levantar después que pase el milenio (Apocalipsis 20:1-6).

Es claro entonces que aquí se está hablando de otra resurrección. ¿Cuándo sucederá?  Un poco de tiempo antes del regreso de Jesús.  Le llamaremos la resurrección parcial.  ¿Qué impíos tomarán parte en esta?  Apocalipsis 1:7 dice que Jesucristo  viene por segunda vez, y que, además de los justos, lo verán “los que le traspasaron”, o sea, los que tuvieron parte activa en su juicio y ejecución.  ¿De dónde sacamos esto?

Veamos estos textos en Mateo  26, relacionados con el juicio de Cristo ante el Sanedrín: “Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si tú eres el Cristo, Hijo de Dios.  Jesús le dijo:  Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo del Hombre sentado a la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo” (versos 63,64).  Notemos que estos que juzgaron a Cristo le tienen que ver en dos ocasiones:  Sentado a la diestra de Dios y en su segunda venida.   Para  que  puedan contemplar  “al  que  traspasaron”, tienen antes que resucitar.  En este grupo estarán también Judas Iscariote, el que lo vendió; Poncio Pilatos, que lo entregó al populacho para ser crucificado y los soldados que le escarnecieron y torturaron.

El texto de Daniel 12:2 dice que estos resucitarán “para vergüenza y confusión”, o sea, que no van a  sufrir lo que para el resto de  los impíos es la “muerte segunda”.  La gloria de la venida de Cristo, que destruirá a los impíos que estén vivos, también matará a este grupo.  Pero les espera lo peor: tienen que verlo “sentado a la diestra de Dios”.

Luego de pasado el milenio, cuando “los otros muertos”, (los impíos), resuciten, estos también resucitarán; y cuando el fuego de Dios cause la “muerte segunda” para los impíos, para este grupo será una tercera muerte.

Habiendo esclarecido quienes componen los impíos en esa resurrección parcial, veamos quienes serán los que han de resucitar “para vida eterna”.  El texto de Apocalipsis 14:13, que ya vimos, habla de una bienaventuranza para los que hayan muerto luego del 1844, en la fe del mensaje del tercer ángel.  Estos resucitarán un poco de tiempo antes que el Señor venga y se unirán a los 144,000 santos vivientes.  Pasarán con ellos la última parte de la tribulación final.  ¿Por qué?  El texto que estamos considerando dice de estos justos que “sus obras con ellos siguen”.  Dios los contará con los 144,000.  Así que, mi hermano, eres valioso para Dios aunque hayas muerto. Él no te privará de los privilegios de ese grupo especial.

LA COSECHA FINAL DE LA UVA (vv. 14-20) “Entonces miré, y vi una nube blanca”.  Es hermoso saber que el que escribe el capítulo final del conflicto es Jesús, el héroe del Apocalipsis.  Él es el que aparece en gloria y majestad en su segunda venida a la tierra.  Aquí aparece en una nube blanca, con una corona sobre su cabeza, y en su mano una hoz aguda.  Viene como el dueño de la viña a cosechar el producto final. “Porque ha llegado la hora de segar, y la mies de la tierra está madura”.  Jesús viene en el momento apropiado.  Cuando las condiciones de la tierra así lo demandaban.  Satanás había decidido tomar control de la humanidad, el mundo de igual manera había escuchado la voz de los tres ángeles, cada uno había hecho una decisión, por lo tanto, Jesús decide venir.  La mies está madura, ha llegado la hora de poner fin a la historia del planeta tierra. “Y el que estaba sentado sobre la nube pasó la hoz por la tierra y la segó”.  Por el contexto de los pasajes siguientes, pareciera que Jesús cosecha a los suyos.  Él viene por aquellos que no adoraron la bestia ni recibieron su marca.  El reúne de los cuatro vientos a sus escogidos (Mt 24:31). “Toma tu voz afilada, y vendimia los racimos”.  La segunda hoz es usada por un ángel y no por el Hijo de Dios.  Cuando el ángel cosecha las uvas, son echadas en el gran lagar de la ira de Dios.  Al pisar el lagar, sangre corre hasta cubrir unos mil y seiscientos estadios.  Esta es la cosecha de los impíos.  Los que estén vivos en ocasión de la segunda venida de Cristo morirán, pero después de los mil años, serán arrojados en el lago de fuego (Ap 20:10. Dios permita que seamos cosechados por el que viene sobre la nube blanca, y no por el ángel de la segunda cosecha.

* La Segunda Venida de Cristo ¡Qué hermoso es contemplar a Aquel que hemos estado anunciando!  La Iglesia Remanente ostenta, desde el 1860, el nombre de “Adventista del Séptimo Día”.  Ese nombre tiene la aprobación del cielo.  Ser  Adventista es creer, enseñar y aguardar el advenimiento del Salvador.

Que nadie se equivoque:  Ser adventista no significa  seguridad de salvación.  Cada uno, individualmente, tiene la responsabilidad de buscar su salvación, acto que ya hizo Cristo por todos.  Cristo no viene a buscar una iglesia en específico, sino a individuos que han aceptado a Cristo y han hecho su voluntad.  Seres que han sido victoriosos en esta lucha final contra el error y el pecado.  Pero eso no quiere decir que Dios no cuente con un pueblo que él ha escogido y que está hoy predicando por todo el mundo el mensaje final.  Una iglesia que se ha mantenido leal a la Palabra de Dios.

Dios cuenta, en cada iglesia o denominación, aun entre los no cristianos, personas que están haciendo, según lo que han conocido, la voluntad del Señor.  A estos Él los llama “pueblo mío”, aunque no han conocido la plenitud de la verdad.  A más conocimiento, más responsabilidad.  Dios pedirá cuentas a aquellos que pretenden ser su pueblo, pero que le representan mal ante el mundo pecador.  Esto no es excusa para nadie de ser indiferente a las verdades de la Biblia.  Dios también tendrá en cuenta a los que, teniendo la oportunidad, no buscaron esas verdades liberadoras de su palabra y estuvieron conformes con lo que los ministros falsos le han enseñado.  Pero son justamente esos ministros, falsos pastores, los que tendrán que dar cuenta de su actitud ante el Dios del universo.

En los textos que estamos considerando vimos la  fase de la siega, que indica el arrebatamiento de  los justos, tanto los 144,000 vivientes, como “la gran multitud” de salvados resucitados al momento del advenimiento de Cristo.  Veamos ahora la otra fase.

Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda.  Y otro ángel salió del altar, el cual tenía poder sobre el fuego, y clamó con gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo:  Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra; porque están maduras sus uvas.  Y el ángel echó su hoz aguda en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó la uva en el grande lagar de la ira de Dios.  Y el lagar fue hollado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos por mil y seiscientos estadios (14:17-20).

Aquí se nos presenta la segunda fase, la de la vendimia.  Esto simboliza la destrucción de los impíos que estén vivos en ocasión del segundo advenimiento de Jesucristo.  Esto es otro golpe para la doctrina del “rapto”.  Cristo hará diferencia entre los dos grupos bien definidos.   Cristo dijo: “el que no está conmigo, contra mí es; el que conmigo no recoge, desparrama.”  Por lo tanto no habrá una segunda oportunidad para nadie. Este concepto entronizado en los que enseñan el supuesto  rapto  es  el más peligroso, pues hace a los creyentes presa de una falsa seguridad.  Pablo hace claro quecuando  se manifestará el Señor Jesús del cielo con los ángeles de su potencia, en llama de fuego, para dar el pago a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales  serán castigados de eterna perdición por la presencia del Señor y por la gloria de su  potencia, cuando viniere para ser glorificado en sus santos.  Y a hacerse admirable en aquel día en todos los que creyeron (2 Tesalonicenses 1:7-10).

Más claro y completo que este pasaje, ninguno otro en la Escritura sagrada.  Léalo otra vez, amigo. cuando  se manifestará el Señor Jesús del cielo con los ángeles de su potencia, en llama de fuego, para dar el pago a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales  serán castigados de eterna perdición por la presencia del Señor y por la gloria de su  potencia, cuando viniere para ser glorificado en sus santos.  Y a hacerse admirable en aquel día en todos los que creyeron (2 Tesalonicenses 1:7-10).

  Es un baluarte contra los que están engañando al mundo indicándoles que Jesús vendrá  a llevarse  su  iglesia en secreto.  Los que dicen que  en su venida, los impíos no verán su gloria.  Los que te enseñan que si no te vas en el supuesto “rapto”, tendrás otra oportunidad para salvarte.

El hermoso y anhelado momento de la segunda venida de Cristo culmina este maravilloso mensaje de los tres ángeles.  Una forma de Dios anunciar que su pueblo, en los últimos días de la historia de este mundo, habrá de predicar con énfasis la doctrina del segundo advenimiento del Salvador.

Amigo lector:  ¿Aceptas tú que Cristo es tu Salvador?  ¿Aceptas que Él está a punto de regresar a la tierra?  ¿Quieres tú ser contado entre los elegidos? Esta es tu oportunidad. Que Dios te guíe en tu decisión y te guarde siempre.

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