Eventos finales según el dispensacionalismo.

¿Que dice la palabra de Dios, sobre Israel en los acontecimientos finales?

 

 

 

 

                  John Walvoord, presidente del Dallas Theological Seminary, enseñó durante muchos años las ideas dispensacionalistas acerca de los acontecimientos finales. Escribió muchos libros. De uno de ellos se vendieron más de un millón de ejemplares (1974 - 1976). Cuando estalló la guerra del golfo,Walvoord sacó una edición revisada, y la Casa Blanca ordenó una cantidad de ejemplares.

La gente está ansiosa por saber lo que va a venir. ¿Ha escuchado usted algo acerca de un arrebatamiento secreto? ¿El papel que desempeña  Israel en los siete años finales de la historia? ¿La reconstrucción del templo judío en Jerusalén? ¿La invasión de Israel por parte de Rusia y la milagrosa intervención de Dios? ¿La misión de los judíos para llevar el Evangelio al mundo cuando la Iglesia esté en el cielo?

Muchos cristianos norteamericanos sostienen opiniones semejantes. Para ellos, esos serán los acontecimientos finales sobre la tierra. Pero, ¿son bíblicos? Estas y otras opiniones vienen de los dispensacionalistas. Debido a que sus ideas son tan penetrantes en los Estados Unidos y entre los evangélicos en general, es posible que las abrasen sus amigos cristianos. Es por tanto de que es importante que estudiemos este libro para evaluar tales afirmaciones por medio de la Escritura.

Jesús preguntó: "Cuándo venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?" (Lucas 18:8). Cristo dijo que los que hacen caso de su palabra sobrevivirán a las tempestades porque están sobre un fundamento sólido, mientras que los que no hacen caso de su palabra no resistirán (Mateo 7:24-- 27). Las tempestades del tiempo del fin serán tan severas que "sólo los que hayan fortalecido su espíritu con las verdades de la Biblia podrán resistir en el último gran conflicto". Por tanto, el sello del Dios en el tiempo del fin (Apoc. 7: 1--3) es un "afianzamiento en la verdad, tanto intelectual como espiritualmente, de modo que los sellados son inconmovibles". Nuestro destino  eterno depende de nuestra relación con la verdad bíblica; de aquí la importancia de la interpretación bíblica.

 

                El dispensacionalismo es un sistema de interpretación bíblica que ha "infiltrado casi cada rama del protestantismo" y tiene "una influencia considerable de entre los círculos conservadores", como se demuestra por la Scofield Reference Bible (1909, 1917), publicada en castellano en 1966 como Biblia anotada de Scofield, y la New Scofield  Study Bible (1967). Así, es vital que los cristianos estén enterados de las interpretaciones dispensacionalistas y eviten un enfoque similar acerca de las distinciones bíblicas y la preocupación con el papel que desempeña  Israel y el Cercano Oriente en los eventos finales.

Necesitamos entender el término "dispensación". Scofield dice que "una dispensación es un periodo de tiempo durante el cual el hombre es probado con respecto a la obediencia a alguna revelación específica de la voluntad de Dios". La palabra "dispensación" significa, en cierto modo, lo mismo que la palabra griega oikonomía, y tal vez se refiere a un periodo de tiempo solo en Efesios 1:10. Su significado corriente es mayordomía, más bien que un periodo de tiempo. Con todo, en el dispensacionalismo significa la división de la historia de la salvación en distintos periodos de tiempo: 7 para Darby y Scofield  8, o aún 10 ó 12 para otros, y 3 para el DallasTheological Seminary.

               Los dispensacionalistas afirman que usan "el principio normal de interpretación consistentemente en la Biblia". Acusan a los no dispensacionalistas "de alegorizar o espiritualizar cuando se trata de la interpretación de la profecía". Afirmando que son los únicos literalistas consistentes, por que le dan a la profecía una interpretación literal, se oponen a "espiritualizar", en defensa de la autoridad bíblica y contra los liberales. Pero los dispensacionalistas rechazan de una manera especial un reino espiritual ahora, más bien que un reino mesiánico literal más tarde, ignorando así el cumplimiento presente del Nuevo Testamento. Paradójicamente, transforma la ascención de la Iglesia en un arrebatamiento, pretendiendo autoridad bíblica para eso cuando no tiene ninguna, y así, ¡de todas formas emplean la espiritualización en la interpretación profética!

              El problema no es interpretación literal versus interpretación espiritual. El Nuevo Testamento habla de Cristo como "el Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo" (Apoc. 13:8) y como viniendo en el segundo advenimiento, ya sea sobre "una nube blanca" (14:14). O sobre "un caballo blanco" (Apoc.19:11). Aquí tenemos una verdad espiritual (su muerte expiatoria por la humanidad desde el principio), una verdad literal (su venida) y expresiones simbólicas (nube /caballo) todas entremezcladas. Walvoord reconoce los problemas de usar sólo interpretación literal, pero los dispensacionalistas nunca aplican eso a la relación de Israel / iglesia como lo hace el Nuevo Testamento.

             Necesitamos definir el término literal. Para los dispensacionalistas, literal quiere decir un significado claro u obvio. Da por sentado que las palabras y el pasaje son transparentes. Pero el significado de la Biblia, ¿es tan transparente, particularmente en los pasajes proféticos? Aún los dispensacionalistas reconocen que "la interpretación de la profecía reina una confusión casi completa", y que "adquirir el conocimiento del contenido espiritual de la Biblia es una tarea de toda la vida". ¿Por qué esperar tanto y por qué hay tantas interpretaciones diferentes si el significado es tan evidente? ¿Por que la Escritura nos advierte que las cosas espirituales "se han de discernir espiritualmente" (1 Cor.2:14)? Si la comprensión normal del idioma es suficiente para captar la verdad bíblica, entonces ¿no la entendería también el que no es espiritual?

 

Las profecías del Antiguo Testamento son el lugar favorito de los dispensacionalistas, que proyectan su cumplimiento en un reino terrenal futuro. Necesitamos pensar dos hechos contra la tesis de "literalismo consistente" o de "comprensión transparente".

  1. La mayoría de las profecías del Antiguo Testamento se escribieron en el idioma hebreo. El hebreo tiene un vocabulario reducido y no es tan exacto técnicamente como el griego del Nuevo Testamento. "En forma literaria, el libro escrito está lleno de metáforas, elásticas e imprecisas; en efecto, algunas veces es capaz de más de un significado".
  2. "Los autores de los diferentes libros del Nuevo Testamento no introdujeron y aplicaron las citas del Antiguo Testamento de una manera científica, con la exactitud literaria que es la característica de nuestros días. Más bien, los pasajes del Antiguo Testamento se incorporaron en los Evangelios, las epístolas, Hechos y el Apocalipsis para dar testimonio al cumplimiento del Antiguo Pacto en el Nuevo". Esto no quiere decir que los escritores del Nuevo Testamento interpretaron mal el Antiguo en sus citas. Más bien, recalcaron su verdadero significado y su plena importancia.

 

 

 No sólo los dispensacionalistas confinan su enfoque a una supuesta transparencia del idioma, sino que citan el cumplimiento literal de la profecía para probar el literalismo. Sostienen que "todas las profecías del  Antiguo Testamento que conciernen a la primera venida de Cristo...  todas fueron cumplidas literalmente. Sólo hay cumplimientos literales de las profecías en el Nuevo Testamento". Apliquemos esta a Cristo para ver si funciona o no. Admitimos que nació en Belén (Miqueas 5: 2; Mateo 2: 4, 5), vino de Egipto (Ósea 6: 1, 2; 1 Cor. 15: 3, 4), todos cumplimientos literales de la profecía, pero ¿es esto todo lo que él cumplió? ¿No es también verdad que por medio de este Único israelita, Jesucristo, se cumplió la promesa dada a Abrahán, la promesa de que "serán benditas en ti todas las familias de la tierra" (Génesis 12: 3)? ¿No es verdad que "no importa cuántas promesas Dios haya hecho, todas son ‘Sí’ en Cristo" (2 Cor. 1: 20)? ¿Y no es también verdad que Cristo derribo la pared entre judíos y gentiles (Efesios 2:11- 22), un concepto que rechaza la dicotomía que los dispensacionalistas hacen de Israel / iglesia?

 

De esa manera, el literalismo consistente hace un uso selectivo del cumplimiento que Cristo hizo de las profecías del Antiguo Testamento; por consiguiente, es una aplicación inconsistente de la profecía.

 

La interpretación literal dispensacionalista es realmente demasiado limitada. Limita el significado sólo al uso normal y acuñado de una palabra dada sin abrirse apropiadamente al principio protestante de interpretación bíblica (el principio de sola Scriptura). Un enfoque tan amplio hacia la Escritura parecería consistente con la pretensión dispensacionalista de tener una cosmovisión más amplia: la gloria de Dios más bien que sólo la salvación humana.

 

Considerando a Israel en Palestina como el cumplimiento futuro de las profecías del Antiguo Testamento, pasa por alto el hecho de que el cumplimiento del Nuevo Testamento es (1) cristológico y (2) se ha intensificado de un cumplimiento local a uno mundial. Veremos aquí, brevemente, algunos de los hechos bíblicos.

Cristo reconoció que la gente y las instituciones del Antiguo Testamento eran tipos de sí mismo. Veamos la correspondencia verdadera de tipo/antitipo: Él es " más que Jonás" (Mateo 12: 41), "mas que Salomón" (Lucas 11: 31), " más que David" (Marco 2: 25-28 ) y "mayor que el templo" (Mateo 12: 6). Así como los corderos tipificaban al cordero de Dios (Juan 1:29; Apoc. 5: 12, 13; 13:8), así se suponía que los profetas, sacerdotes y Reyes tipificaban el ministerio profético, sacerdotal y real de Cristo. En cada uno de ellos, Cristo trascendió al tipo. Así, el suyo fue un mejor ministerio (Hebreo 8:6), un mejor sacrificio (Hebreo 9: 26), con un mejor pacto y mejores promesas (Hebreo 8:6), y la consistencia requiere de un mejor trono. Porque el trono de David es transferido de Palestina (Jerusalén) al trono de Cristo en el cielo (Hechos 2: 34,35; Hebreo 1:3;8:1;10:12;Apoc.3:21).

 

Si los dispensacionalistas creen realmente en una interpretación literal, ¿sobre qué bases separan la septuagésima semana de las otras 69 en la profecía de las 70 semanas de Daniel 9: 24-- 27? La separan de la otras 69 y saltan sobre 2000 años de historia de la Iglesia para darle a Israel los últimos siete años antes del advenimiento de Cristo, después del supuesto arrebatamiento de la iglesia. De nuevo aquí lo que impulsa su búsqueda es la necesidad de mantener a Israel y la iglesia separados. Tal interpretación de una profecía de tiempo es cualquier cosa menos normal o habitual.

Ninguna otra profecía de tiempo en las Escrituras se interpreta en esta forma tan extraña. Me parece que una interpretación literal o normal exigiría que la septuagésima semana siguiera a las otras 69. Como se preguntó un erudito: "¿Es creíble que esta profecía, que habla en forma definida de 70 semanas y luego las subdivide en 7, 62 y 1, requiera para su correcta  interpretación que se descubra un intervalo entre las últimas dos semanas como más largo que todo el período que cubre la misma profecía?

 

El actual retorno de Israel a Palestina, ¿cumple la profecía?

Desde que comenzó el moderno Estado de Israel en mayo de 1948, los dispensacionalistas se han regocijado en él como la señal de la inminencia del retorno de Cristo. Creen que Dios pronto va a cumplir todas las promesas hechas a Israel en el Antiguo Testamento debido a la incondicionalidad del pacto abrahámico. La fidelidad de Dios, no la de Israel, hará que esto se haga, así que aparentemente no hay problema para que los dispensacionalistas contemplen al moderno Estado de Israel como el cumplimiento de las promesas del pacto, aún cuando Israel es en gran medida un Estado secular y la gran mayoría ha vuelto en incredulidad religiosa. Es interesante que inclusive The New Scofield Study Bible pueda  hablar de la restauración que dependen del arrepentimiento, aunque sea una excepción a su presentación normal. ¿Le ha prometido Dios darle la tierra a Israel sin condiciones?

Es evidente que si la salida de Israel y Palestina fue por causa de la incredulidad, entonces un regreso sin obedecer las estipulaciones para creer que presenta el Antiguo Testamento no cumple ninguna promesa profética. El Israel moderno es claramente  "una nación sin significado profético". Dijo Dios: "Cuando tú y tus hijos se vuelvan al Señor tu Dios y le obedezcan con todo el corazón y con todo el alma tal como hoy te lo ordeno, entonces el Señor tu Dios restaurará tu buena fortuna y se comparecerá de ti. ¡Volverá a reunirte de todas las naciones por donde te hayas dispersado!"(Deut.30:2,3)

 

El Nuevo Testamento no contiene ninguna promesa de un regreso a Palestina

En ningún lugar del Nuevo Testamento encontramos que se le dé a Israel una promesa de la tierra. Ni siquiera Romano 9-- 11 menciona la tierra. De hecho, el Nuevo Testamento no presenta a Palestina como la meta para Abraham o sus descendientes. En vez de eso, "esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios" (Hebreos 11:10). El libro de Hebreos habla de Israel y dice que "anhelaba una patria mejor, es decir, la celestial". La Nueva Jerusalén testifica la unión de Israel y la iglesia con los nombres de los12  patriarcas y de los 12 apóstoles sobre sus puertas y sus fundamentos respectivamente

( Apoc.21:12-1).

 

El Calvario como la última palabra de Cristo acerca de Israel

Cristo habló de su rechazo como un cumplimiento de la profecía (salmo 118: 22, 23), concluyendo en forma contraria a los dispensacionalistas: "Por tanto os digo que reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él" (Mateo 21: 43). De modo que la Iglesia toma el lugar de Israel y se le llama "nación santa" (1Pedro 2: 9). "Ya habían transcurrido para Israel su día como nación favorecida". Los 12 patriarcas de Israel dieron paso a los 12 apóstoles de la iglesia, mientras Cristo continuaba su misión salvifica  por medio del "Israel de Dios" (Gal. 6:16). La ultima palabra concerniente a Israel no es el literalismo del Antiguo Testamento sino en "consumado es"(Juan 19: 30) pronunciado desde la cruz. El velo del templo, rasgado de arriba abajo por una mano divina, declaro que el lugar ya no era más santo, que el pacto se había quebrantado y que Dios se había ido de su medio.

Pendiendo de la cruz, Cristo es la última palabra sobre todas las profecías del Antiguo Testamento. Aquí está el Sacerdote, Profeta y Rey a quien señalaba las profecías. La Palabra se hizo "carne" (Juan1:14), Dios se unió con el hombre y murió como el sustituto del hombre (la expiación). Es la encarnación del pacto. Él es la ley y el plan de salvación, así como la historia recapitulada de Israel. Como el cordero pascual salvó a los primogénitos en el Éxodo (tipo), así es posible el gran éxodo de la tierra a la Canaán celestial por medio del Cordero de Dios que fue muerto en el Calvario (antitipo). En Cristo se encuentra  Israel y la iglesia. El lenguaje limitado del Antiguo Testamento brota como la Palabra, como la revelación última de la promesa de Dios a Abrahán y a todas las familias del mundo. A la luz de la cruz y de los hechos posteriores, " resurrección- Ascensión- intercesión- regreso", vemos la Palabra expuesta en una revelación progresiva que se despliega más allá de todas las restricciones del lenguaje profético. Hablando con autoridad acerca de la soberanía de su reino, ya en progreso, El Nuevo Testamento presenta a Cristo en marcha hacia un reinó que abarca una nueva Jerusalén en un cielo nuevo y una tierra nueva.

Por tanto, el actual regreso de los judíos a Israel es un evento puramente secular que no tiene nada que ver con la promesa hecha a Abraham o con la historia de la salvación. "Pues cuantas promesas hay en Dios, han hallado el sí en él" (2 Cor.1:20). Cristo no sólo trajo el cumplimiento de la promesa a abrahamica; él es el cumplimiento. Por medio de él son benditas todas las naciones del mundo (Mateo 28:20; Juan1:9).

 

Israel en las Profecias."ver esta página"

Cristo está al mando de los eventos finales."ver esta página"

 Página del Apocalipsis

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