APOCALIPSIS 7:4-8 “LOS 144,000”

El sello de Dios es colocado sobre un total de 144,000 personas.  Hoy queremos considerar el tema de los 144,000.  Hay algunos que piensan que es un número simbólico, mientras otros concluyen que es literal. 144,000 SELLADOS DE TODAS LAS TRIBUS DE ISRAEL (v. 4-8)  “Y oí el número de los sellados”.  Una vez que el quinto ángel termina su función de sellar, un número es escuchado por Juan, un total de 144,000. “De todas las tribus de Israel”.  El número doce es sobresaliente en los versículos siguientes.  Un total de doce tribus, de las cuales se sellan doce mil de cada una.  El número de sellados es idéntico para cada tribu.

“Tribus”.  La palabra tribu en el Antiguo Testamento es una referencia literal a las doce tribus que constituían la nación hebrea (Gen 35:23-26).  Sabemos que Jesús descendió de la tribu de Judá (Heb 7:14).  Hay varias listas en las que se menciona las doce tribus, algunas de ellas varían en algunos nombres (Gen 49, Num 10:11-28, 13:1-15, 1:1-16, 1:20-42, Num 2, 26:1-50, 34:16-29).  La única lista que aparece en el Nuevo Testamento es en Apocalipsis 7:4-8.

LA PALABRA TRIBU EN EL NUEVO TESTAMENTO (v. 4)  Cuando Jesús llama a los doce discípulos no lo hace basado en las tribus de Israel, él rompe la costumbre establecida (Mt 10:1-14).  Estos eran hombres comunes, sin descendencia sacerdotal.  Jesús nunca estableció como requisito para ser parte de su iglesia ser descendiente de alguna de las doce tribus de Israel (Mat 28:18-20). Santiago escribe a las doce tribus de Israel que están esparcidas por todo el mundo (Sant 1:1).  No hay una lista específica.  Por causa de la destrucción de Jerusalén y de la persecución, los creyentes fueron obligados a huir a otras naciones (Lc 21:24, Hech 8:4). Pablo se dirige a los cristianos sin hacer distinción de raza o nacionalidad (1Co 1:1-2, 2 Co 1:1, Ga 1:2, Ef 1:1, Fil 1:1-2, Col 1:2, 1Tes 1:1-2).  En el nuevo pacto la iglesia universal llega a ser el Israel espiritual (1P 1:1-2, 2P 1:1-2).  La iglesia está completa de judíos como de gentiles (Hech 15:1-4, 11, 5, 12, Ef 3:8).  Judío es aquel que cree en Jesús (Col 3:11, Ga 3:28, Rom 9:1-8).  De manera que, el término tribu en el Nuevo Testamento es una referencia simbólica a los creyentes que componen la iglesia universal.

Jesús al hablar acerca de su segunda venida a la tierra, lo hizo tomando en cuenta a todos los habitantes de la tierra (Ap 1:7).  Él viene por creyentes de toda nación, tribu, lengua y pueblo (Mt 24:30, Mr 13:24, Ap 6:15-16, 7:9).  La tierra nueva estará formada por individuos de todas las naciones (Ap 21:24, 12-14).  El número doce en Apocalipsis siete, representa a todo creyente que a aceptado a Jesús como su Salvador personal. De manera que el número 144,000 y la palabra tribu no debieran ser usados literalmente en el contexto del Apocalipsis.  

EL COMIENZO Y EL FIN DEL SELLAMIENTO (v. 4) Una vez que hemos establecido el simbolismo de los 144,000, es bueno analizar cuándo comienza y cuándo termina el sellamiento.  Por el contexto de los versos del 1-4, el sellamiento comienza con la retención de los cuatro vientos y termina cuando el quinto ángel anuncia el total de sellados. No es fácil establecer el inicio de esta obra.  Pablo nos dice que fuimos sellados cuando creímos (Ef 1:13, 4:30).  Sin embargo, el sellamiento en Apocalipsis tiene que ver con los acontecimientos del fin del mundo.  Podríamos decir, que el creyente es sellado al aceptar a Jesús y permanece sellado hasta el día de su muerte.  Con la diferencia que el creyente que va a pasar por el tiempo de angustia, recibirá un sello especial para ver a su Señor venir en las nubes de los cielos.  De allí que el sello de Dios lo protegerá de las plagas que caerán sobre la tierra. Aquí estamos hablando del sellamiento de los vivos.  Por el contexto de algunos pasajes, este sello será notorio cuando los seres humanos reciban la marca de la bestia (Ap 13:15-18).  Los que tengan el sello de Dios (Ap 7:13-14), no sufrirán el castigo de las trompetas cinco y seis (Ap 9:4).  Ni recibirán el castigo de las siete postreras plagas (Ap 15:1-2, 16).  Sin embargo, muchos de los siervos de Dios morirán por dar testimonio y oponerse a la bestia y a su imagen (Ap 20:4).

Este sellamiento especial pareciera comenzar cuando la herida de la bestia es sanada completamente y se levante en su honor una imagen (Ap 13:15-18).  Termina cuando los vientos son desatados (Ap 7:1-4, 9:13-15) y las trompetas cinco y seis sean tocadas. Los sellados pasarán por la gran tribulación (Ap 7:13-14, Dan 12:1).  La sangre de Jesús los protegerá de los juicios finales.  El templo de Dios permanece cerrado por ese tiempo (Ap 15:8)Se cumplen literalmente las palabras que se encuentran en Apocalipsis 22:11. Los sellados esperan al Señor de dos maneras: la primera descansando y la otra de pie.

APOCALIPSIS 7:9-17 ”LA GRAN MULTITUD” Después que Juan oye el número de los sellados, él mira una gran compañía que nadie podía contar.  Estudiaremos los versos del 9 al 17, para aprender quiénes son los que forman esta gran multitud.

DE TODAS LAS GENTES, LINAJES, PUEBLOS (v. 9-12)  “De todas las gentes”.  Esta gran compañía está compuesta por gente de todas las gentes, linajes, pueblos y lenguas.  En Apocalipsis la iglesia es universal.  La orden de Mateo 28:18-20, especificaba la evangelización de todas las naciones.  En Apocalipsis no hay lugar para la discriminación.  Todo el mundo debe ser evangelizado para que el fin pueda llegar (Mt 24:14, Ap 10:11).  Esto nos ayuda a entender que los 144,000 es un número simbólico y que además, no significa que los sellados son miembros exclusivamente de la nación judía.

“Delante del trono y en presencia del Cordero”.  Esta multitud se une al grupo que está alrededor del trono (Ap 4-5). 

“Vestidos de ropas blancas y palmas en sus manos”.  Al igual que los 24 ancianos (Ap 4:4) y los mártires (Ap 6:10), están vestidos de blanco.  Este vestido es la justicia de Cristo otorgada a los pecadores, que los habilita para entrar al reino de los cielos (v.14) y los cubre durante el tiempo de angustia.  Las palmas es un símbolo de la victoria alcanzada.

“Y clamaban en alta voz”.   La multitud redimida se une a los cuatro seres vivientes, a los ángeles y a los ancianos para alabar a Dios y al Cordero.  La multitud exclama a viva voz que la honra y la gloria debe ser dada al Cordero.  Sus ropas blancas declaran que fueron salvos por la gracia de Cristo.

 ¿QUIÉNES SON Y DE DONDE HAN VENIDO? “Estos son los que han venido de la gran tribulación”.  Toda esta multitud vestida de blanco pasa por la gran tribulación (Da 12:1, Ap 13:15-17, 16). 

“Y han lavado su ropa, y la han blanqueado en la sangre del Cordero”.  Su vida, su carácter, todo su ser, ha sido lavado por la sangre de Cristo.  Pedro le pidió a Jesús que lo lavara completamente (Jn 13:8-9).  La sangre de Cristo es nuestro pasaporte de entrada a los cielos.  Por nosotros mismos no podemos mantener nuestra vida libre de pecado.

“Por eso están ante el trono de Dios”.  La razón por la cual están alrededor del trono, es porque están cubiertos por la sangre de Cristo, de lo contrario no pudieran estar.  El que tiene otro vestido es arrojado afuera (Mt 22:11-13).

“No tendrán más hambre ni sed”.  Pasada la tribulación, a esta multitud se le garantiza el gozo eterno de la salvación.  La bestia no les permitió comprar ni vender, sufrieron hambre.  El sol quemó a los hombres (Ap 16:8-9), ellos sufrieron de calor.  Pero ahora Jesús mismo los pastoreará (Sal 23).  No derramarán una lágrima más.

LOS 144,000 Y LA GRAN MULTITUD (Ap 14:1-5) Por las razones dadas anteriormente y por las que serán añadidas a continuación, podemos decir, que los 144,000 y la gran multitud representan un mismo grupo.  Esta gran multitud representa a todos los que estarán de pie en ocasión de la segunda venida de Cristo. El otro lugar que aparece los 144,000 es en Apocalipsis 14:1-5.  Estos al igual que la gran multitud están alrededor del trono alabando a Dios, y aparecen con arpas en sus manos.  En Apocalipsis 7:9-12 en lugar de arpas tienen palmas.  Apocalipsis 15:1-4, creo que nos da la idea correcta.  En este pasaje se describe a un grupo de personas sobre el mar de vidrio, individuos que han alcanzado la victoria sobre la bestia, teniendo arpas de Dios, alabando a Dios y cantando el cántico de Moisés.  En Apocalipsis 19:1-8, Juan escuchó a una gran compañía.

Es importante notar que en Apocalipsis 7:10-12, 14:2-5, 15:3-4, 19:1-8, estos grupos tienen la misma alabanza y el mismo propósito al adorar al Cordero.  Con esto en mente vamos a analizar algunas características que se añaden a los 144,000 en Apocalipsis 14:1-5.

“Sobre el monte Sión”.  El monte Sión es otra referencia a la nueva Jerusalén (Heb 12:22-23).  Es el lugar en donde se congregarán todos los justos de todas las edades.

“Y cantan un cántico nuevo delante del trono”.  También conocido como el cántico de Moisés y del Cordero (Ap 15:3).  Sólo ellos lo pueden cantar.  Es la experiencia vivida en el tiempo de angustia.  Al igual que el cántico de Moisés y de María (Ex 15), que alababa a Dios por la experiencia vivida en la liberación de Egipto, estos alaban a Dios por la liberación que el Cordero hará en su favor.

“Son vírgenes”.  Por el contexto de Apocalipsis, son aquellos que no se prostituyeron con la ramera (Ap 17:1-2, 2:20, 2:14).

“Comprados de entre los hombres”.  Redimidos por la sangre de Cristo (Ap 7:13-14).

“Y en sus bocas no ha sido hallada mentira, porque son sin mácula delante del trono de Dios”.  Esto es lo que hace la justicia de Cristo, nos presenta delante de Dios como si nunca hubiéramos pecado (Co 1:22, 2P 3:14). Los demás escritores bíblicos no hablan de un número específico de personas que estarán de pie esperando a su Maestro, sino más bien del gozo que experimentarán cuando eso ocurra (Is 25:9, 1Tes 4:17, Mt 24:31).

Es hermoso saber que serán millones que estarán de pie para recibir al Señor en el aire.  Tú y yo seremos uno de ellos.

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