APOCALIPSIS 11:15-19:TROMPETA NUMERO 7

* La Séptima Trompeta

El segundo ay pasó; he aquí, el tercer ay viene pronto.  El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían:  Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y reinará por los siglos de los siglos.  Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que es, y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado (11:14-17).

La séptima trompeta, como indicamos en el “Mensaje del Juicio”, comenzó a sonar en el año 1844.  El evento que comenzó en ese año fue la fase primera del juicio.  Pero hay otro evento que  es también parte de la séptima trompeta y es el reinado de Cristo.  Daniel 7: 14 dice que al “Hijo de hombre” que se presentó ante “el Anciano de grande edad” se le dio “señorío y gloria y reino.”   Al iniciar la parábola de las diez minas, Jesús dijo:  “Un hombre noble partió a una provincia lejos, para tomar para sí un reino y volver” (Lucas 19:12).  Ese noble es el mismo Cristo que  ascendió al cielo, luego de su resurrección  con la promesa de volver por su pueblo.  La parábola indica luego: “Y aconteció, que vuelto él, habiendo tomado el reino,…”  (Lucas 19:15)  Todo es claro:  cuando Cristo venga por segunda vez, ya ha tomado su reino.

También es necesario ver que Cristo vendrá de las bodas.   Él se está desposando con la Nueva Jerusalén, la cual será la capital de su reino eterno en la tierra renovada. Algunos insisten en que la esposa es la iglesia.  Y es cierto,  en el sentido que al aceptar el Evangelio entramos en una relación especial con Cristo.  Pero cuando el ángel dijo a Juan:  “Ven acá,  yo te mostraré la esposa, mujer del Cordero”, lo llevó “a un alto monte” y le mostró “la Santa Jerusalén, que descendía del cielo” (Apocalipsis 21:9,10).

En Mateo 25:1-13 Jesús enseñó la parábola de las diez vírgenes.  El verso 1 dice que estas vírgenes “salieron a recibir al esposo”.  Entendemos que la iglesia está representada por las vírgenes.  Entonces la iglesia no es la esposa, pues ya Cristo viene casado.  Nosotros somos invitados a “la fiesta de bodas”, lo que hoy llamamos la recepción que se celebra luego de la ceremonia.  Pues bien, la ceremonia ya se está celebrando en el cielo.  Luego de la venida de Cristo, su iglesia participará de esa hermosa recepción descrita en Apocalipsis 19.

 

Con el verso 14 cerramos con el segundo ay y al mismo tiempo anuncia el tercero y el último de los ayes.  Por las palabras que encontramos en Apocalipsis 10:7,  a Juan se le asegura que una vez que la séptima trompeta sea tocada el misterio de Dios será consumado. Los invito a que estudiemos con mucha atención estos pasajes que ponen fin a la tercera ronda de profecías, en éste caso a las siete trompetas.  Las otras dos son las siete iglesias y los siete sellos.

  EL SEPTIMO ANGEL TOCO LA TROMPETA (v. 15)

“Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor”.  Fueron hechas grandes voces en el cielo”.  Al ser tocada la séptima trompeta se escuchan grandes voces en el cielo que proclaman la soberanía total y absoluta de Dios y de Jesús sobre todos los reinos de este mundo.  Jesús vendrá a tomar posesión de todos los reinos de la tierra (Dan 7:13-14).  El es la roca que reemplaza a los demás imperios (Dan 2:44-45). Jesús ha esperado por mucho tiempo tomar posesión como Rey de reyes y Señor de señores (Ap 19:16). 

 HAS ASUMIDO TU INMENSO PODER (vv. 16-17)

 “ Los 24 ancianos”.  Los 24 ancianos se postran y agradecen a Dios porque el reinado de Jesús a comenzado.  La segunda venida de Cristo es la culminación de todos los eventos y de todas las profecías, todo se consume y al mismo tiempo, recién da comienzo la felicidad sin limite de aquellos que lo aceptaron como su Señor y Rey. Han sido varios milenios de espera.  En Mateo 4:8-10 Satanás le ofreció a Jesús los reinos de la tierra a cambio de que se olvidara de la redención del hombre, pero en esa ocasión él no los aceptó.  En la cruz él ganó el derecho para reclamarlos como suyos y son recuperados por él al sonar la séptima trompeta. Con la toma de posesión de los reinos de éste mundo, Jesús pone fin a todo gobierno corrupto, déspota y autoritario.

 HA LLEGADO EL TIEMPO DE JUZGAR ( v. 18a)

“Tu ira ha venido”.  El segundo advenimiento de Cristo sucede al momento en que las naciones se han airado, se han agrupado para pelear contra el que "montaba el caballo blanco y a su ejército (Ap 19:19).  El Apocalipsis describe en diferentes cuadros la forma en cómo se manifestará la ira de Dios. Apocalipsis 6:12-17, él pone fin a la apostasía. La hoz es metida para cosechar la mies.  Una vez que los tres ángeles terminen su obra (Ap.14:14-20), Jesús desciende como el Rey del oriente para destruir la unidad demoníaca (Ap 16:16-21).  Con una vestidura manchada con sangre él destruye a todos los poderes terrenales congregados (Ap 19:17-21).

 TIEMPO DE JUZGAR A LOS MUERTOS (v. 18b)

 “De juzgar a los muertos”.  Esta expresión la podemos entender de dos maneras: En ocasión de la segunda venida los muertos en Cristo resucitan para vida eterna (Jn 5:25-29), ellos han sido juzgados para participar del reino eterno de Cristo. Los impíos no resucitan sino hasta después del milenio, sus casos serán juzgados por los santos durante ese período de tiempo (Ap 20:4-5, 11-15). 

 DAR EL GALARDON A TUS SIERVOS, PROFETAS Y SANTOS (v. 18c)

 “Dar galardón”.  Jesús viene para congregar, para reunir a los suyos de los cuatro ángulos de la tierra (Mt 24:30-31).  En esa ocasión el coronará a profetas (Dan 12:11, Heb 11:13-16), a los santos grandes y pequeños (Heb 11:34-40) y a todos los que por ser fieles a él fueron muertos por la bestia (Ap 15:2-3). El apóstol Pablo usa la expresión de trompetas que serán usadas para despertar a los santos que duermen y a los que serán transformados en un abrir y cerrar de ojos  (1Tes 4:13-16, 1Co 15:50-55). 

 DE DESTRUIR A LOS QUE DESTRUYEN LA TIERRA (v. 18d)

 

* Señales Precursoras de la Venida del Señor

Y se  airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra (11:18).

La ira de las naciones es muestra de los acontecimientos que indican la proximidad del advenimiento del Salvador.  La ira de Dios tiene que ver con las plagas postreras que sucederán justamente antes de que se efectúe la segunda venida de Cristo.  Los escritos apostólicos hacen mención de que Cristo ha de venir a juzgar a “los vivos y a los muertos”.  Pero este verso dice que es “el tiempo de juzgar a los muertos”.  Vimos que esta final trompeta comenzó a sonar en el 1844, cuando comenzó la primera fase del juicio.  Esta es la fase investigativa y los primeros en ser juzgados son los muertos.

Pronto el juicio pasará a los vivos.  Usted y yo, amigo, hemos de pasar por el escrutinio del juicio, porque Cristo vendrá con “el galardón” o premio para cada uno (Apocalipsis 22:12).  En esta parte del juicio nada tenemos que temer, pues Cristo es nuestro abogado (1 Juan 2:1).

Finalmente el verso 18 dice que el tiempo es venido para “destruir a los que destruyen la tierra”.  Es una verdadera lástima ver hoy como se contamina nuestro planeta.  Tanto el aire, como la tierra y las aguas son contaminadas a diario.  La tierra tal como está no puede ser el hogar final de los salvados.  Dios ha de transformar el planeta a su condición original.  Pero Cristo pedirá cuentas a todos los que han dañado su tierra.  El tiempo es ya.  Dios permite a los huracanes, terremotos y volcanes que expresen su descontento con el planeta contaminado. Pero pronto Él vendrá en gloria y majestad para llevarse a los suyos y dejar este planeta por un milenio hasta que desaparezca todo vestigio de contaminación.  Entonces Él dejará ver su poder creador al cambiar la faz de la tierra  que ha de ser un inmenso paraíso, hogar eterno para todos los salvados.

 

“Destruyen la tierra”.  Lo que para muchos será el más maravilloso evento de su vida, para otros será lo peor que les pueda ocurrir (Ap 6:12-17). Dios hizo al hombre mayordomo de su creación, le dotó de una capacidad superior a todos los otros seres creados, él fue el único ser hecho a imagen y semejanza del Creador (Gen 1:26-28).  Por esa razón, el Señor en su segunda venida hace responsable al hombre de haber sido el causante de la explotación de los recursos naturales, de la extinción de miles de seres vivientes por la contaminación del medio RV Real Video (http)